¿La menstruación es normal?

¿La menstruación es normal?

Aunque pueda sonar extraño, la menstruación es una de las “misteriosas” particularidades de la hembra humana. El desprendimiento de la mucosa uterina, acompañada por un copioso desecho sanguíneo, es un fenómeno raro entre los mamíferos.

El Dr. José Campillo Alvarez nos explica: “En casi todas las hembras del género se produce una proliferación y regresión cíclica del endometrio en función a la probable implantación del ovulo. Cuando esto no sucede, la mucosa uterina comienza a atrofiarse y poco a poco se va eliminando. Esta regresión va acompañada de la pérdida de una pequeña cantidad de sangre al exterior, aunque inapreciable en casi todas las especies. La mucosa desechada se reabsorbe en su mayor parte para evitar un desperdicio de nutrientes; por ello no se observa la hemorragia profusa que es habitual en la especie humana. En ciertas culturas primitivas contemporáneas, las hembras tienen ciclos normales solamente durante cuatro años en toda su vida fértil. Tener muchas menstruaciones seguidas a lo largo de muchos años, es un fenómeno moderno”.

Siendo la fisiología corporal una eficiente administradora de recursos valiosos, es obvio que no generaría una hemorragia profusa si no fuese esto el “mal menor”, dentro del concepto de homeostasis que gobierna la función orgánica. Es obvio que las modificaciones culturales y sobre todo la adopción de un estilo alimentario no fisiológico, tienen una directa relación con que la menstruación se haya convertido en un evento depurativo, donde es prioritario evacuar toxemia, pese al “desperdicio” nutritivo sanguíneo.

Esto explica el hecho moderno de mujeres con períodos profusos y extensos (7 días). Y como no todos los organismos tienen el mismo “fusible” frente a la sobrecarga tóxica, hay mujeres con otro tipo de descargas (úlceras varicosas, hemorragias nasales). Se trata de obvios mecanismos de supervivencia. En definitiva se trata de mantener la sangre y la estructura del medio reproductivo (la mujer) en las mejores condiciones posibles, a fin de preservar la calidad replicativa de la especie. Por ello en el hombre estos fenómenos no resultan apreciables.
Y eso también explica la mayor actividad de fenómenos depurativos sanguíneos, alternativos a la menstruación, en mujeres que han cesado en su periodo fértil (post menopausia), como úlceras varicosas, hemorroides y hemorragias. Y también muestra la validez intuitiva de las antiguas prácticas de drenaje toxico a través de sangrados y el uso de sanguijuelas succionadoras , prácticas hoy consideradas como heréticas por la ortodoxia médica.

Pero más allá de suposiciones, lo que no deja lugar a dudas es la experiencia práctica y lo concretamente constatable. Hemos visto testimonios de mujeres jóvenes, practicantes de las técnicas de depuración corporal y de alimentación viva, que tras un período de purificación, fueron reduciendo intensidad y profusión de su ciclo menstrual, hasta llegar a fenómenos casi inapreciables. ¿”Raro” o fisiológico?

Extraído del libro “Nutrición Vitalizante” de Néstor Palmetti